jueves, 15 de abril de 2010

¿DÓNDE RADICA LA FASCINACIÓN QUE El Blues EJERCE SOBRE NOSOTR@S?

¿Porqué tantos aficionados, críticos, músicos...en un momento u otro de sus vidas han quedado atrapados en sus espesas redes y no han podido -ni querido- escapar ya?

En mi caso está claro: con un abuelo ex-batería de jazz, el regalo de una cinta (¿os acordais de ellas y del walkman?) de Status Quo a los 11 años, y de recién adolescente el descubrimiento de Rory Gallagher y de los Blues del primer disco de Led Zeppelin, aunque toda su carrera -como las de AC/DC o los Rolling Stones- estuvo basada en el reciclaje de viejos "Riffs" de Blues (¿Que hubiera sido de los Stones sin Willie Dixon y el Riff de "Hoochie Coochie man"?); pues eso, que en mi caso, con tantos condicionantes, yo ya era como un perro de Pavlov, escuchaba un Blues o algo basado en ello, y a salivar como un pavloviano cánido!!!!

Pero no todo el mundo ha tenido tantos condicionantes favorables, y sin embargo se cuantan por millones las personas del mundo entero a las que el Blues les llega hasta lo más hondo. Quizás sea cierta la afirmación tantas veces repetida de que hasta que no has sentido en tu vida la segunda acepción de "Blues" (tristeza), no lo puedes comprender. Es muy posible que en las familias Rockefeller, Rotschild, Borbón, Botín, etc, no haya ningún aficionado al Blues. Yo por lo menos, cuando me siento triste y solo, acuciado por problemas económicos, y enamorado sin correspondencia, me pongo una y otra vez el "I ain't got nothing but the Blues" (del Maestro Ellington) en cualquiera de sus infinitas versiones (por el ejemplo la del dueto de guitarra y voz de Ella Fitzgerald y Joe Pass), y me siento más acompañado, porque sé que cientos de miles de personas en el mundo entero se están sintiendo como yo.

Pero también ocurre a la inversa, te levantas de un excelente humor y pinchas el relativamente reciente CD de Walter Trout en Power-Trio, por ejemplo, y no hay pharmaton complex que supere esa brutal descarga de energía!!!

Como estudiante de ciencias puras, no puedo evitar buscarle varias explicaciones de ese palo a la fascinación con que el Blues nos cautiva: En primer lugar se trata de una música con un indudable "groove", que creo que se acompasa perfectamente al ritmo natural del corazón humano. En segundo lugar, cubre esa necesidad de descubrimiento e investigación, de curiosidad innata, que todo ser humano tiene y nos diferencia de los animales: porque, aunque aparentemente limitado en forma, en esta nuestra música puedes viajar desde la más rabiosa actualidad hasta el Delta, pasando por Chicago, Texas, New York y la Costa Oeste, Detroit (un eterno recuerdo para un grande entre los grandes, John Lee Hooker) y donde quieras, siempre descubriendo estilos y artistas que te sorprenden y excitan. Y cuanto más te metes en este mundillo, más puedes aplicar aquello de "sólo sé que no sé nada", y decir "Dios mío, tengo una colección de más de 600 CDs y aún soy un pardillo" (y de todas formas abres un blog porque algo siempre tendrás que contar, y mucho que aprender para mantener el blog al día); aplicando en cierta manera la máxima de "si quieres aprender de algo, enséñalo".

Y no es sólo lo que acabo de decir, es que el Blues (como el Jazz) es una música absolutamente personal: no hay 2 artistas, no ya iguales, es que yo diría que ni muy parecidos. Así como en la música comercial de hoy en día todo suena igual, y yo (quizás por mis limitaciones y un claro prejuicio y subjetividad) soy incapaz de distinguir más allá de si canta un chico o una chica, en nuestra música puedes reconocer claras diferencias, es imposible confundir a un Elmore James con un Muddy Waters o un John Mayall. Aquí prima la personalidad que cada artista le imprime a su música, incluso dentro de un mismo estilo, como puede ser el Blues Eléctrico de Texas, por citar una rama que me encanta.

El caso es que ahí sigue, con sus doce compases, una música con pasado, presente, y un futuro al que no hace ninguna falta que los critiquillos snobs le busquen posibilidades ni hablen de "estancamientos", porque esto va de "feelings", señores, no de evoluciones artificiales. Y siempre surgiran nuevos artistas con su propia voz, y nuevas bandas que basen su sonido en esta, nuestra música. El Blues no morirá nunca, porque como tampoco sabemos cuando y como nació exactamente...pues ya se ha convertido en una música eterna.

PD: Mientras escucho el "Vantage Point" de Chris Duarte a todo volumen, vuelvo a pensar en un hecho sobre el que he reflexionado varias veces: ¿Está el Blues pasando a manos latinas, la verdadera comunidad marginal actualmente en los USA? Asi, a bote pronto, me surgen 4 nombres de primera fila; El mencionado Duarte, Eric Sardinas (al que ya le dediqué una columnilla), Anthony Gomes y Coco Montoya. Apellidos más latinos es dificil de encontrar. Y ya os digo, esto sin pensar y sólo hablando de músicos de primera fila...

SEGUIREMOS HABLANDO DE BLUES!!!, aunque me temo que la próxima entradilla se la voy a dedicar a Ella Fitzgerald.
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