domingo, 17 de octubre de 2010

"Le recuerdo ganando, espero que lo vuelva a hacer"

"I remember him win, I hope he will" (It's getting dangerous - Esto se está poniendo peligroso). Nacido huérfano sin serlo, mestizo en un país de blancos, pudiendo ser el Rey del Universo pero lastrado por un alma de perdedor, muerto solo sin estarlo...El único músico que tiene una estatua en Dublín...

Lo tenía todo. Un carisma casi religioso, una sexualidad que hacía a las mujeres formar cola ante su camerino, y, sobre todo, un compositor de canciones (letra y música) como no ha producido otro el Hard-Rock (si es que se les podía considerar así). Hablamos de Phillip Parris Lynott, conocido por el resto de la eternidad como PHIL LYNOTT, cuyo sinónimo es THIN LIZZY.

Os tenía prometida una columnilla sobre THIN LIZZY y los verdaderos Whitesnake, pero es tal el cariño, la idolatría que siento por Phil, y además circunstancias personales me lo están recordando constantemente en los últimos tiempos (por suerte no su politoxicomanía) que para mí sólo tenía sentido hablar de él, nadie llega ni a descalzarle.

No pretendo escribir una biografía, ni mucho menos una hagiografía, sino verter en este blog mis sentimientos, que serán pobremente expresados porque ya estoy casi llorando. Pero hay que seguir.

Aún recuerdo el día de su muerte; bueno, el día que me entere (5 de Enero de 1986, maléfico regalo de Reyes). Me llama un amigo que estaba totalmente metido en el rock progresivo y rechazaba todo lo que oliera a Hard, y me dice: "oye, tío, ha muerto el cantante de ese grupo que tanto te gusta, los UFO" (también llamado Phil). Voy a "El Diario Vasco" y en la última página veo una pequeña foto de Phil Lynott con su sombrero. El shock aún lo siento, 24 años después, porque yo, a mis 19 años, no sabía hasta que punto de degradación inhumana había llegado Phil con su adicción a la heroína, el alcohol, y todas las drogas imaginables. No sé si lloré por fuera o por dentro, porque sí, en aquel momento UFO era mi banda favorita pero yo AMABA a Mr. Lynott.

Demasiado sensible para un mundo tan duro como éste, lo cual nos dejó sin él pero con el legado de sus espléndidas letras; demasiado bonachón para dirigir con mano dura a una banda, una pandilla, de tipejos descerebrados; demasiado auto-destructivo para el Rock'n'Roll.

Tuvieron un exito nada despreciable con "The Boys are Back in Town", que aún hoy en día sigue sonando en las FM norteamericanas. Ese single les abrió las puertas de medio mundo, pero no supo aprovecharlo. Con un guitarrista absolutamente incontrolable (Brian Robertson) no había forma de terminar por abrir la puerta. Brian aparecía y desaparecía, entraba y salía de clínicas de desintoxicación...Un hombre duro le hubiera plantado fuego a la primera, pero por desgracia Lynott no era ese tipo de persona.

Y ya va siendo hora de hablar de SU GRAN AMIGO, el hombre que siempre estaba allí cuando se le necesitaba, el guitarrista que no fallaba nunca cuando hacía falta un sustituto para Robertson: por favor, una reverencia para GARY MOORE!! En mis sueños existe un lugar para una banda llamada Thin Lizzy, pero con Gary como guitarrista oficial y Robertson en el infierno al que le apeteciera llegar. Pero Moore tenía su carrera en Colosseum II, probablemente era consciente de la peligrosidad de juntarse a una banda de, casi "de facto" junkies...O tendría sus razones personales que a nadie importan. Sólo apareció como miembro de pleno derecho en un álbum, el fantástico "Black Rose: A Rock Legend". Pero podeis verle, si en youtube tecleáis simplemente "Thin Lizzy Sidney" en un multitudinario concierto que dieron en las explanadas exteriores del "Sidney Opera House", y del que creo que todas las canciones están colgadas en el tubo.
En el extremo izquierdo, a la diestra de Phil, un Gary Moore enfervorecido, enloquecido, plenamente feliz de tocar CON SU AMIGO. Corría el año 1978 y Brian Robertson había dado su espantada final, y esa fue la entrada, aunque fuera por poco tiempo, de Gary como miembro de pleno derecho de los Lizzy.

A quien esto no le parezca digno de un Blog de Blues, le recomiendo que escuche la discografía de Thin Lizzy del '74 al '79. Ahora mismo no puedo seguir, he vertido demasiadas emociones en esta columna. Mañana encontrareis la segunda parte, el declive final, y una dosis de odio por John Sykes que en este instante no puede brotar porque mi corazón está lleno de amor por Phil. Alguna segunda parte ha sido mejor que la primera, como en "El Padrino" o "El Imperio Contraataca"; esperemos que las musas me sonrían mañana, hoy ya he entregado todo de mí. Hasta mañana. Cuídense.

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