jueves, 30 de junio de 2011

DESCARGA DE RABIA (1)

Un disco infravalorado del...(p.ej. Pianista; p.ej: Mal Waldron; p.ej: disco MAL / 2) resulta sin embargo una adición esencial a cualquier discoteca seria de Jazz. ¿Cuantas veces habremos leído estas mismas palabras referidas a cientos de discos o artistas? ¿Cuantas veces tendremos que soportar el mismo video-clip de shakira mientras Herbie Nichols duerme el sueño de los justos? ¿Cuantas veces escucharemos "es que tienes que actualizar tus gustos"? Si actualizar mis gustos significa comprarme el ultimo de fito y los fitipaldis, prefiero el Napalm.

En  los '50 la mercadotecnia nació con Elvis, en los '60 siguió con la falsa dicotomía coca/pepsi (perdón, Beatles Vs. Stones), y ya a partir de la crisis del petroleo del '72-'73 se crea la industria musical casi como la conocemos, rematada con el advenimiento del video-clip ("video killed the radio star" se quedó corto; el video-clip mató LA MUSICA - y michael jackson la remató). Coma mierda, mil millones de moscas humanas no pueden estar equivocadas si compran el último de enrique iglesias.

2 comentarios:

  1. Hola NoOne, ya percibo tu mosqueo tio, pero, tal y como yo lo veo.. hay que ser más positivos tio, somos muchas personas en el planeta, a unos les apasiona la literatura, a otros les apasiona hacer punto o encaje de bolillos, a otros les apasiona escribir, a otros la fotografía y hay hasta quien colecciona sellos tio, quiero decir que a todos nos gusta la música, eso nos une a todo el planeta, pero para muchas personas, maque nos pese, la música tiene un segundo plano en favor de otras actividades, intereses, hobbis o aficiones. yo que sé, las motos, el surf, coleccionar posavasos de marcas de cerveza (yo mismo jejeje) etc etc. Las pasiones tienen segun las personas diferentes intensidades, y comprendo que a una persona a la que le guste la música pero que no sea un melómano o melomana pueda quedarse en la superficie de este arte, y la superficie de la música, se quiera o no, son los cuarenta.

    yo mismo fue cuando era un jovenzuelo carne de los 40 municipales, pero qué pasó, la música me apasionaba (y lo hace aún) y por eso rasqué la superficie y empecé a descubrir maravillas, si todos le concediéramos la importancia que le damos tu o yo a la música la humanidad sería demasiado aburrida. Lo que nos hace falta es mucha gente con muchas pasiones distintas.

    Tio, perdona si te ha sonado paternalista, es sólo mi punto de vista. Un fuerte abrazo de tu amigo sevillano "arza quillo" juanito.

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  2. Te contestaré ampliamente en la columna que intentaré escribir mañana -si mi pereza crónica me deja. Pero te diré que hay un fallo en tu argumentación, y es que la música es una de las SIETE BELLAS ARTES (la más sublime según muchas voces) y el encaje de bolillos no. Yo mismo soy coleccionista de mecheros, y si tuviera pasta más que para discos, tendría una gloriosa collección de Zippos. Pero no me considero un coleccionista de arte por ello, jajaja.

    Quiero decir que la música está destrozada y prostituida por la industria discográfica, hasta niveles que ningún otro arte ha podido llegar, y que comparado con la mierda que ponen en cualquier cafetería o radio-fórmula, lo último de Kan Follet es Dostoyevsky.

    Perdona mi vehemencia, Juanillo, pero por algún lado tenía que explotar tanta mala ostia acumulada durante años.

    Un abrazo!!!

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