martes, 21 de junio de 2011

Hank Mobley, Miles Davis, Wayne Shorter: Un gran disco y una pequeña historia:

Vaya por delante que Hank Mobley es mi saxofonista tenor favorito dentro del Hard-Bop. El que fuera considerado por Leonard Feather "Campeón de los pesos medios" (el de los ligeros era Stan Getz y el de los pesados 'Trane, y parece que jugaban al tute cabrón, porque justo Hank, el de enmedio, es quien no ha pasado a la historia en letras de oro) tenía una intuición melódica en sus solos y un sentido del Blues como pocos interpretes de saxo han tenido. Disfrutar de un solo de Hank es como degustar un whisky de 20 años, o unas tapitas de pescaditos fritos con un blanco exquisito, segun lo prefirais en invierno o verano.
Paradójicamente, el que para mí es su mejor disco, no está a su nombre, sino al de Miles. Se trata de la caja de 4 CDs "MILES DAVIS in person, friday and daturday nights at the Blackhawk (Complete)". Este disco había circulado en forma fragmentaria en todos los formatos posibles, y por fin "Columbia Legacy" le metió mano en el 2003 y editó todo lo grabado en los diversos pases de esas 2 noches. En ese disco está Mobley, y la ritmica Kelly/Chambers/Cobb, o sea CANELA EN RAMA. Además de ser importante porque captura a un quinteto que nunca grabó en estudio, lo es porque el grupo está enchufadísimo. Y en lo que respecta a MOBLEY, de todos es sabido que Miles no era amigo de hacer largos solos, dejando grandes espacios para sus sidemen. Y esto es lo que lo convierte en un disco de Mobley a nombre de Miles, y en posiblemente el mejor disco de Hank. A esta bestia parda le das 6 minutos para improvisar, y te transporta al cielo, directamente.




Hank estuvo un año escaso con Miles, y dicen las habladurías que al jefazo no le gustaba cómo tocaba Mobley. Muy posiblemente sea cierto, pues tras el segundo quinteto con 'Trane, Miles sabía lo que quería, pero no podía conseguirlo. De hecho el período '61-'64, aunque tiene algunos buenos discos, es casi un retroceso estilístico, algo impensable en Miles. Probó a George Coleman, que no le convenció. A Sam Rivers, y tampoco (como había probado a Hank, y nones). Durante ese período fueron entrando en el quinteto de Miles poco a poco los 3 integrantes de la sección rítmica, pero con quien babeaba y no podía conseguirlo porque era director musical de los Jazz Messengers y estaba bajo ferreo contrato, era a WAYNE SHORTER. Cuando por fín quedó libre, ese peazo quinteto llteralmente INVENTÓ el Post-Bop o Free-Bop (que vienen a ser casi lo mismo), en cinco discos que son cinco joyas, Aquí van 3:


La sonrisa de Miles en la portada de "Miles smiles" lo expresa todo: por fín he conseguido lo que quería, sigo en la cumbre, y estoy "limpio". Es la sonrisa suya más sincera que he visto nunca, en un hombre, por otra parte, poco dado a sonreir.

Seguiré periódicamente hablando de mis adorados Miles y Mobley, y espero no cansaros.

1 comentario:

  1. Saludos Mario, vengo de leer tu correo, gracias por los consejos tio!! Intentaré seguirlos aunque supongo que será una labor de mentalización diaria, alguien me dijo una vez que las terapias psicológicas eran como el entrenamiento físico, había que esforzarse y trabajar dia a dia.

    En otro orden de cosas, me alegro que vuelvas a escribir uno de tus maravillosos post, para nada nos castigas, más bien estamos todos deseando que publiques algo tio. Me apunto estos discos.

    Abrazo!!

    pd. Feijoo y Griñán sucks!! jajaj

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