lunes, 28 de noviembre de 2011

Siempre entre Dios y el Diablo

Big Bill Broonzy sí que lo tenía claro : "Los hombres sólo van a misa para esconder su suciedad, y las mujeres nada más que para mostrar sus vestidos". Toda una filosofía de la vida encerrada en un frase, que sigue siendo valida 70 u 80 años después.

Siempre hubo entre los bluesmen clásicos mucha indecisión entre el del ojo y el triangulo, y el de los cuernos y el azufre. Como cantaba Sonny Boy Williamson II:
"Señor, he intentado meterme en lo de la religión,
pero el diablo no me ha dejado rezar"

Pero en general, el bluesman no suele acudir mucho a la iglesia, lo suyo son la bebida, las mujeres, el juego, y las peleas. En ocasiones salen del infierno con cierta periodicidad con uno de sus "cantos redentores" , pero la fiebre religiosa les dura bien poco, para nuestro beneficio.

ES MI HORA DE DORMIR, FELICES SUEÑOS!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario